lunes, mayo 08, 2006
Los trabajos y los días
Me cuesta levantarme temprano y, cuando lo hago, no puedo dejar de tomar un café. Me gusta leer, pero últimamente ya no lo hago con la frecuencia que quisiera. También me gustan ver películas, pero tampoco las veo muy seguido. Me encanta conversar con las personas, pero, últimamente, cuando las tengo cerca, siento que no tengo nada que decir y prefiero guardar silencio.
Eso sí, fumo. Fumo en cantidades industriales y tomo Coke Light como si de agua se tratase. Y me siento. Me siento en una banca bajo el sol, enciendo un cigarrillo y me dedico a contemplar a la gente que pasa delante de mi.
¿Todo esto quiere decir que soy, precisamente, lo que hago?
De ser así, tan sólo sería un tipo al que le gusta contemplar las cosas, sin más.
Pero prefiero pensar que soy alguien que mezcla la contemplación con la acción: estudio un doctorado, escribo ensayos, planeo argumentos para un libro de relatos cortos y, ahora, escribo una guía de Budapest para una editorial estadounidense afincada en Valencia.
No es mucho, pero creo que gracias a todo eso he superado el temor de sentirme un completo inútil en un lugar donde he tenido que empezar de cero.
Eso sí, fumo. Fumo en cantidades industriales y tomo Coke Light como si de agua se tratase. Y me siento. Me siento en una banca bajo el sol, enciendo un cigarrillo y me dedico a contemplar a la gente que pasa delante de mi.
¿Todo esto quiere decir que soy, precisamente, lo que hago?
De ser así, tan sólo sería un tipo al que le gusta contemplar las cosas, sin más.
Pero prefiero pensar que soy alguien que mezcla la contemplación con la acción: estudio un doctorado, escribo ensayos, planeo argumentos para un libro de relatos cortos y, ahora, escribo una guía de Budapest para una editorial estadounidense afincada en Valencia.
No es mucho, pero creo que gracias a todo eso he superado el temor de sentirme un completo inútil en un lugar donde he tenido que empezar de cero.
Comments:
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Agrego algunas cosas más a la lista: helados de chocolate a las 3 de la madrugada, dormir contra la pared (sin nórdico), ronquidos en todas las frecuencias y velocidades, revistas de moda por todas partes, paseos interminables de tienda en tienda, etc, etc, etc,....son demasiadas las cosas buenas.
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