martes, mayo 31, 2005
LA CASA DEL SOL NACIENTE
Mientras afuera, la gente vive o intenta vivir, el sol aún sigue naciendo sobre el patio trasero de mi casa. Son los últimos días en los que se dejará ver, antes de desaparecer hasta la próxima primavera. Pero, en tanto, ha dejado sentir un poco su calor, colmando la penumbra de las habitaciones vacías, en las que ya no se oyen gritos ni risas. Mientras afuera la gente vive o intenta vivir, acá dentro la existencia toma otros rumbos, más pequeños y menos estridentes. Sin que nadie se de cuenta, salvo para los que habitamos este lugar, la vida pude surgir en un abrir y cerrar de ojos, dándo aún esperanzas de que siempre hay motivos para ser un poquito feliz. En mi casa -la casa del sol naciente- siempre habrá luz porque acá adentro también vivimos o intentamos vivir y, aunque el sol se oculte por las noches, sus paredes tienen el poder de atraparlo y conservarlo dentro, dejándolo libre antes de cada amanecer.
