sábado, enero 22, 2005
Perdón, Einstein, por robar tus palabras
"Nunca he pertenecido a ningún país o Estado, a mi círculo de amistades, ni siquiera a mi propia familia. Una vaga indiferencia ha acompañado siempre esos vínculos, y el deseo de encerrarme en mí mismo crece con los años. Un aislamiento semejante a veces es duro, pero no lamento vivir al margen de la comprensión y simpatía de otros hombres. Estoy seguro de perder algo con ello, pero me compensa mi independencia de las costumbres, opiniones y prejuicios de los demás, y no siento la tentación de abandonar mi paz espíritual por unos fundamentos tan quebradizos".
