miércoles, enero 19, 2005
NOTICIAS DESDE EL PARAÍSO
Al final del día sólo me quedan los ojos secos y las pupilas enrojecidas. El tabaco aún deja amargo el sabor de mi boca, pero insisto en prender el último cigarrillo. Qué poco dura la felicidad: se va en cada voluta de humo que no logran sorber mis pulmones.
